Lo asegura Adriana Femenias, especialista en ginecología y obstetricia del Sanatorio Francés y la Maternidad Provincial de Córdoba, Argentina.

“Hoy la obstetricia atraviesa un gran desafío: por un lado, aprender a esperar el parto, y por otro, garantizar un cuidado humanizado para la mamá y el recién nacido”, afirma Adriana Femenias, especialista en ginecología y obstetricia del Sanatorio Francés y de la Maternidad Provincial de Córdoba.

Y agrega: “Sin embargo, hoy las cesáreas se programan cada vez más temprano y muchas veces sin justificación médica, y esto es posible porque durante las últimas semanas de embarazo la mujer, y sobre todo si es primigesta, empieza a sentir muchos miedos en relación al parto natural, porque se trata de una experiencia totalmente desconocida para ella, y esta sensación la llena de temores”.

 

La mayoría de las mujeres embarazadas se preguntan: ¿cómo reaccionar y distinguir las contracciones?, ¿cómo será la sala de parto?, ¿cuáles son los signos de alarma de un parto y cuándo es el momento de ir a la clínica?, ¿es bueno o malo que me apliquen la peridural?, ¿el fórceps es malo?, entre otras.

“Las pacientes llegan al consultorio con este tipo de inquietudes, y resulta que ‘una amiga dijo que le hicieron una episetomía (incisión en el piso de la pelvis) de 20 puntos’, otra que ‘si te ponen la peridural no vas a poder amantar’, otra que tuvo un hijo con discapacidad por ‘culpa del forceps’, y así. Se habla del parto como si se tratara de una película del Lejano Oeste. Entonces la mujer embarazada siente mucho miedo a parir, porque nadie sabe cómo parir. Sabemos que es un episodio traumático pero también que hoy la ciencia nos permite enfrentarlo de forma natural y con la menor cantidad de riesgos”, dice Femenias.

Femenias recomienda a la mujer embarazada prepararse para vivir este momento con la mayor naturaleza y armonía posible. “Les sugiero hacer yoga, pilates o técnicas de respiración a partir de la semana 32 ya que les ayudará a pujar adecuadamente, estar tranquilas y evitar el estrés”, dice.

Esperar el parto

Para la especialista es importante saber esperar las 40 semanas lunares (280 días de embarazo) y evaluar exhaustivamente si es necesario recurrir a una cesárea programada.  “En la actualidad la mujer tiene derecho a decidir cómo quiere parir, pero se trata de una decisión que deberá tomar teniendo en cuenta lo que indique el obstetra. Por eso, las pacientes deben saber que hoy los embarazos se pueden controlar con normalidad hasta la semana 40 y que existen numerosos métodos complementarios para saber si el bebé está bien o si tiene alguna complicación dentro del útero”, afirma.

Finalmente, la especialista enumera algunas de las consideraciones que toma el médico a la hora de elegir una cesárea en lugar de un parto vaginal:

Relacionadas con el bebé:

  • Anomalías del desarrollo del feto como hidrocefalia o espina bífida.
  • Patrón de ritmo cardíaco anormal en el feto.
  • Posición anómala del feto dentro del útero, como cruzado (transverso) o con las nalgas primero (posición de nalgas).
  • Múltiples bebes dentro del útero (trillizos y algunos embarazos de gemelos).

Relacionadas con la mamá:

  • Enfermedad materna extrema, como enfermedad cardíaca, toxemia, pre-eclampsia o eclampsi
  • Infección materna de VIH.
  • Cirugía uterina previa, que incluye miomectomía y cesáreas anteriores.
  • Problemas con el trabajo de parto o nacimiento
  • Trabajo de parto prolongado o detenido.
  • Bebé de gran tamaño (macrosomía).
  • La cabeza del bebé es muy grande para pasar a través de la pelvis de la madre (desproporción cefalopélvica).
  • Problemas con la placenta o el cordón umbilical.
  • Prolapso del cordón umbilical (el cordón umbilical sale a través del cuello uterino).
  • Placenta adherida en un sitio anómalo (placenta previa) o separada prematuramente de la pared uterina (desprendimiento de la placenta).
  • Infección activa de herpes genital.

Fuente: Piura Comunicación Integral.