Ante la ola de frío polar los profesionales médicos dan a conocer algunos datos para reconocer la diferencia y actuar en consecuencia.

En esta época del año es habitual que las personas estén expuestas a una gran cantidad de cuadros que afectan las vías respiratorias, entre los más habituales se encuentran el resfrío común y la gripe. El Dr. Luna, Coordinador de la sección de Infecciones Pulmonares de la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria, explica los principales síntomas de cada cuadro y los tratamientos más efectivos para combatirlos.

 

Resfrío Común

Síntomas: estornudos, descarga nasal clara o blanca, obstrucción nasal, dolor de garganta, disfonía y tos, sensación subjetiva de fiebre o directamente fiebre, generalmente de bajo grado que permanece un día o un poco más; dolores musculares, cansancio y más raramente algunos síntomas digestivos.
Causa: Si bien el resfrío común podría ser producido por el virus de la influenza, en general es atribuido a un número de virus que circulan particularmente en el invierno debido a que en condiciones de bajas temperaturas y baja humedad encuentran las mejores condiciones para permanecer viables tanto en el aire como en las superficies donde son depositados luego de estornudos y tos, y por ende extienden su potencial de contagio.
Tratamiento: Los virus productores de resfrío común no son sensibles a los antibióticos y tampoco existen fármacos antivirales para la mayoría de los mismos. Se trata con reposo, cuando los síntomas perturban la actividad normal del individuo, analgésicos/antipiréticos (como el ibupirac o el paracetamol), antihistamínicos con o sin el agregado de descongestivos.

Gripe

Síntomas: Muy similares al resfrío pero con síntomas más marcados como postración, cefalea y dolores musculares.
Causa: La gripe es causada específicamente por el virus influenza. Existen 3 tipos de virus influenza, el A, que es el más conocido, el B que cada tanto produce endemias o epidemias y el C que no ha producido cuadros relevantes. Influenza es una enfermedad que tiene muchas de las características de los virus que se mencionaron como productores del resfrío común, aunque en general con mayor impacto, con la particularidad de producir epidemias y pandemias que han comprometido a un gran número de personas.
Tratamiento: Dado que la influenza tiene el potencial de complicarse o tener un curso evolutivo grave se recomienda el uso de fármacos antivirales, si se detecta en las primeras 48hs. De presentarse alguna complicación bacteriana, la misma suele aparecer a la semana del comienzo del cuadro viral y es percibida como una recaída o reagravamiento. La presencia del cuadro de base a veces confunde a los médicos, un cuidadoso interrogatorio y examen físico permite avanzar en la sospecha de la presencia de alguna complicación bacteriana, particularmente neumonía o sinusitis, y en ese caso administrar algún antibiótico.

Prevención

La prevención de estas afecciones virales del tracto respiratorio se puede hacer en forma limitada. Solo la influenza puede ser prevenida por la administración anual de la vacuna antigripal, la cual está fabricada según la recomendación de la Organización Mundial de la Salud cada año, para las posibles cepas productoras de infección en los hemisferios sur y norte.
No hay estudios que hayan demostrado fehacientemente que el frío sea un factor físico que impacta en personas desprevenidamente “desabrigadas” o expuestas a inclemencias del tiempo. Lo que favorece la circulación y supervivencia de los virus en estaciones más frías es en general el hacinamiento en lugares poco ventilados (colegios, oficinas, medios de transporte público), que propician el contagio en esas épocas del año.

Fuente: AAMR