La lactancia materna podría ayudar a reducir el riesgo de síntomas de TDAH en la infancia
Un estudio realizado con más de 37.000 niños encontró que una mayor duración de la lactancia materna, especialmente cuando es exclusiva durante los primeros seis meses de vida, se asocia con una menor presencia de síntomas de trastorno por déficit de atención e hiperactividad.
La lactancia materna podría desempeñar un papel protector frente al desarrollo de síntomas de trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), según una investigación publicada en la revista Biological Psychiatry.
El estudio, realizado en Noruega, siguió la evolución de más de 37.600 niños y observó que aquellos que recibieron lactancia materna durante más tiempo presentaron menos síntomas asociados al TDAH durante la infancia.
Un beneficio que aumenta con la duración
Los investigadores analizaron la información aportada por las madres sobre los hábitos de alimentación de sus hijos durante los primeros meses de vida y posteriormente evaluaron la presencia de síntomas de TDAH a los 3, 5 y 8 años.
Los resultados mostraron que la lactancia materna se asociaba con una menor probabilidad de desarrollar síntomas relacionados con la falta de atención, la hiperactividad y la impulsividad.
Además, el efecto protector aumentaba a medida que se prolongaba la lactancia, siendo más marcado entre los niños que recibieron lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses.
Posibles explicaciones biológicas
Los autores señalan que la leche materna contiene nutrientes fundamentales para el desarrollo cerebral, entre ellos ácidos grasos esenciales, aminoácidos, anticuerpos y microorganismos beneficiosos que podrían influir en la maduración neurológica.
Estos componentes podrían contribuir al desarrollo saludable de circuitos cerebrales vinculados con la atención, el control de impulsos y otras funciones cognitivas.
La genética no explica completamente la relación
Para fortalecer los resultados, los investigadores ajustaron los análisis teniendo en cuenta antecedentes familiares de TDAH y otros factores genéticos conocidos.
También compararon hermanos criados por la misma madre que habían recibido diferentes períodos de lactancia.
Incluso después de considerar estas variables, la asociación entre una mayor duración de la lactancia materna exclusiva y una menor presencia de síntomas de TDAH se mantuvo.
Un factor más dentro de un cuadro complejo
Los especialistas recuerdan que el TDAH es un trastorno del neurodesarrollo influido por múltiples factores genéticos, biológicos y ambientales.
Por esa razón, la lactancia materna no elimina el riesgo de desarrollar el trastorno, pero podría actuar como uno de varios factores que contribuyen a disminuir la probabilidad de que aparezcan síntomas durante la infancia.
Los autores destacan que serán necesarios nuevos estudios en otras poblaciones para confirmar los hallazgos y comprender mejor los mecanismos involucrados.
Una práctica con beneficios ya conocidos
Más allá de esta posible asociación con el TDAH, la lactancia materna continúa siendo recomendada por organismos internacionales debido a sus beneficios para la nutrición, el desarrollo inmunológico y la salud general de los niños durante los primeros meses de vida.
La nueva evidencia sugiere que esos beneficios podrían extenderse también a algunos aspectos del desarrollo neurológico y conductual infantil.
