El ejercicio ofrece beneficios limitados para aliviar la artrosis de cadera, según una revisión
Una revisión de estudios concluyó que la actividad física mejora el dolor y la función, pero el efecto promedio sería insuficiente para que la mayoría de los pacientes perciba un cambio significativo en su vida cotidiana.
El ejercicio sigue siendo una de las principales recomendaciones para tratar la artrosis de cadera, pero sus beneficios podrían ser más modestos de lo que se creía. Así lo señala una revisión publicada en la Base de Datos Cochrane de Revisiones Sistemáticas, que analizó la evidencia disponible sobre el impacto de la actividad física en personas con esta enfermedad.
La investigación reunió los resultados de 18 ensayos clínicos con cerca de 1.400 participantes de entre 53 y 74 años. Los programas evaluados incluyeron entrenamiento de fuerza, ejercicios aeróbicos y disciplinas como el yoga. En promedio, quienes realizaron actividad física experimentaron una reducción de siete puntos en una escala de dolor de 100 puntos.
Sin embargo, los investigadores señalaron que una mejora de al menos 12 puntos sería necesaria para que los pacientes perciban un beneficio clínicamente relevante en su vida diaria. Además, advirtieron que algunos estudios se basaron en la percepción de los propios participantes, lo que podría haber sobreestimado el efecto del ejercicio.
Pese a estos resultados, los autores remarcan que la actividad física continúa siendo una herramienta valiosa por sus múltiples beneficios sobre la salud general y porque presenta un bajo riesgo de efectos adversos. No obstante, consideran necesario realizar estudios de mayor calidad para identificar qué tipos de ejercicio resultan más eficaces según las características de cada paciente con artrosis de cadera.
