El consumo frecuente de marihuana se relaciona con convulsiones más graves en personas con epilepsia
Un estudio realizado entre pacientes con una forma resistente a los medicamentos encontró que el 91% de quienes utilizaban cannabis al menos 20 días al mes presentó crisis durante el monitoreo, frente al 57% de quienes no lo consumían.
El consumo frecuente de marihuana podría estar relacionado con una mayor gravedad de las convulsiones entre personas con epilepsia difícil de tratar, según los resultados de una nueva investigación.
El estudio analizó los historiales médicos de 64 adultos con epilepsia resistente a los medicamentos que habían sido internados en una unidad especializada para monitorear sus convulsiones en tiempo real.
De ellos, 22 informaron consumir marihuana al menos 20 días al mes. Al comparar su evolución con la de quienes no la utilizaban, los investigadores encontraron diferencias importantes.
Más convulsiones entre los consumidores frecuentes
Durante el período de monitoreo, el 91% de los consumidores frecuentes de cannabis experimentó convulsiones, frente al 57% de quienes no lo utilizaban.
Además, el primer grupo registraba más del doble de crisis por año.
Otra diferencia apareció al analizar cuánto tiempo había transcurrido desde la primera convulsión hasta que la enfermedad requirió una evaluación hospitalaria especializada para ajustar los medicamentos o considerar alternativas como una cirugía.
Entre quienes consumían marihuana frecuentemente, ese período fue en promedio de cinco años, mientras que entre los no consumidores alcanzó los 18 años.
Los investigadores observaron además que los consumidores frecuentes habían llegado más rápidamente a presentar resistencia a los fármacos anticonvulsivos.
Una asociación que no demuestra causalidad
Los resultados no permiten afirmar que la marihuana sea la responsable de que la epilepsia empeore. El estudio fue observacional, incluyó solamente a 64 personas y se concentró específicamente en pacientes con una enfermedad resistente a los medicamentos.
También es posible que intervengan otros factores. Por ejemplo, algunas personas con cuadros más graves podrían recurrir con mayor frecuencia al cannabis para afrontar problemas asociados, lo que dificulta establecer qué ocurre primero.
“No hay datos definitivos que indiquen que el consumo de cannabis empeore la epilepsia”, señaló Aaron Struck, profesor asociado de Neurología de WashU Medicine, en St. Louis, y uno de los autores del trabajo.
El especialista advirtió, sin embargo, sobre la incertidumbre existente acerca de los efectos que puede tener el consumo de productos con cannabis sobre el cerebro de estos pacientes.
Cannabis no es lo mismo que tratamientos con cannabinoides
Los hallazgos tampoco deben confundirse con el uso médico de determinados cannabinoides. Algunos medicamentos formulados con cannabidiol (CBD) se utilizan bajo supervisión profesional para tratar síndromes epilépticos específicos.
La marihuana de uso recreativo o productos de composición variable pueden contener diferentes concentraciones de THC, CBD y otras sustancias, por lo que sus efectos no son equivalentes a los de un medicamento estandarizado.
Los investigadores planean realizar estudios más amplios para determinar cuánto influye el consumo frecuente de cannabis sobre las convulsiones y, especialmente, si reducirlo o suspenderlo modifica la evolución de la enfermedad.
Hasta contar con esa evidencia, los resultados aportan una señal que deberá investigarse con mayor profundidad y refuerzan la importancia de que las personas con epilepsia informen a sus médicos sobre el consumo de cannabis para evaluar sus posibles implicancias en el tratamiento.
