La personalidad está influida por miles de variantes genéticas, pero el ADN no determina cómo somos

La personalidad está influida por miles de variantes genéticas, pero el ADN no determina cómo somos

Una investigación internacional que reunió datos de más de un millón de personas identificó nuevas asociaciones entre la herencia biológica y cinco grandes rasgos del comportamiento. Sin embargo, los factores genéticos analizados explicaron apenas entre el 5% y el 9% de las diferencias individuales.

La personalidad de cada persona está influida por miles de pequeñas variaciones genéticas, aunque ninguna de ellas determina por sí sola cómo pensamos, sentimos o actuamos. Así lo revela una nueva investigación que analizó información genética de grandes poblaciones para comprender mejor el origen de las diferencias individuales.

El estudio, publicado en la revista científica Nature, identificó 1.260 variantes genéticas asociadas con distintos rasgos de personalidad. De ellas, 824 se encontraban en regiones del genoma que anteriormente no habían sido relacionadas con los rasgos correspondientes.

Los investigadores también encontraron más de 16.000 variantes comunes que podrían contribuir a estas características, lo que refuerza la idea de que la personalidad surge de una combinación compleja de factores biológicos y ambientales.

Los cinco grandes rasgos de la personalidad

La investigación se concentró en cinco dimensiones ampliamente utilizadas en psicología para estudiar las diferencias individuales.

Estas características, conocidas como los Cinco Grandes, incluyen la extroversión, la amabilidad, la responsabilidad, el neuroticismo y la apertura a nuevas experiencias.

La extroversión se relaciona con la sociabilidad y la tendencia a buscar interacción con otras personas. La amabilidad refleja aspectos vinculados con la cooperación, mientras que la responsabilidad comprende la organización, la constancia y el autocontrol.

El neuroticismo describe la tendencia a experimentar emociones negativas, como ansiedad o preocupación, y la apertura a la experiencia se relaciona con la curiosidad y la disposición a explorar nuevas ideas.

Los investigadores buscaron identificar qué variantes genéticas estaban asociadas con estas dimensiones y en qué medida podían contribuir a explicar las diferencias entre las personas.

Un análisis de alcance internacional

Para realizar el estudio, el equipo combinó información de 46 grupos de investigación.

Según la dimensión de personalidad analizada, las muestras incluyeron desde aproximadamente 611.000 hasta más de 1,1 millones de participantes.

Este volumen de información permitió identificar asociaciones genéticas que resultaban difíciles de detectar en investigaciones más pequeñas.

Los resultados mostraron que las características de personalidad no dependen de un número reducido de genes, sino de miles de variantes que realizan contribuciones individuales muy pequeñas.

“No existe un solo gen para ser extrovertido o responsable”, explicó Henry Kranzler, profesor de Psiquiatría de la Universidad de Pensilvania y uno de los investigadores del estudio.

Según el especialista, las diferencias genéticas actúan de manera conjunta y contribuyen a moldear la personalidad en interacción con las experiencias y el entorno de cada individuo.

Qué relación existe con la salud mental

Otro de los hallazgos fue la identificación de asociaciones genéticas entre determinados rasgos de personalidad y diferentes aspectos de la salud y el comportamiento.

Los investigadores encontraron que algunas variantes vinculadas con el neuroticismo también estaban relacionadas con una mayor predisposición genética a desarrollar trastornos de salud mental.

Por otra parte, la responsabilidad mostró asociaciones genéticas con un menor consumo de sustancias y una mayor frecuencia de actividad física.

Estos resultados no significan que un determinado rasgo de personalidad provoque necesariamente una enfermedad o determine los hábitos de una persona.

Lo que sugieren es que ciertas características psicológicas y determinados comportamientos pueden compartir parte de sus bases genéticas.

Los científicos consideran que esta información podría contribuir a comprender mejor las conexiones entre personalidad, salud mental y bienestar físico.

Resultados similares en distintas poblaciones

Uno de los aspectos destacados de la investigación fue la consistencia de las asociaciones encontradas.

Los patrones genéticos se mantuvieron relativamente similares entre distintos grupos de edad, regiones geográficas y métodos utilizados para evaluar la personalidad.

También se observaron coincidencias entre los resultados obtenidos mediante cuestionarios respondidos por los propios participantes y aquellos basados en evaluaciones realizadas por otras personas.

Esta estabilidad refuerza la evidencia de que existe una contribución genética a los rasgos de personalidad, aunque no permite predecir de manera precisa cómo se comportará cada individuo.

El ambiente también cumple un papel fundamental

A pesar de la gran cantidad de variantes identificadas, los investigadores encontraron que los factores genéticos comunes analizados explicaban solamente entre el 5% y el 9% de las diferencias de personalidad medidas en el estudio.

Esto significa que la información genética estudiada tiene una capacidad limitada para explicar las características individuales.

La educación, las experiencias personales, las relaciones sociales, la cultura y otras condiciones del entorno también intervienen en la construcción de la personalidad.

Además, los investigadores advirtieron que conocer las variantes genéticas de una persona no permite anticipar con certeza sus decisiones ni determinar cómo será su comportamiento futuro.

Los resultados tampoco deben interpretarse como una explicación exclusivamente biológica de las diferencias psicológicas.

Una nueva herramienta para comprender el comportamiento

Para los autores, la principal contribución del estudio consiste en ampliar el conocimiento sobre los mecanismos biológicos que participan en la formación de la personalidad.

La identificación de miles de variantes genéticas ofrece nuevas posibilidades para investigar por qué determinados rasgos psicológicos están relacionados con hábitos, enfermedades y otros aspectos de la vida cotidiana.

Sin embargo, los especialistas insisten en que estas asociaciones deben interpretarse con cautela y no utilizarse para establecer predicciones individuales.

“Estos hallazgos nos brindan una nueva herramienta para estudiar por qué la personalidad está conectada con tantos aspectos de la salud y el comportamiento”, señaló Kranzler.

El investigador destacó que el trabajo también confirma una conclusión fundamental: el ADN influye en las características personales, pero no determina quiénes somos ni las decisiones que tomaremos a lo largo de la vida.

Redacción Latam

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