Una vacuna personalizada contra el cáncer redujo un 42% el riesgo de recaída del melanoma

Una vacuna personalizada contra el cáncer redujo un 42% el riesgo de recaída del melanoma

Un ensayo clínico con más de 1.100 pacientes encontró que combinar una tecnología de ARN mensajero con inmunoterapia mejoró los resultados después de la cirugía. Más del 82% de quienes recibieron ambos tratamientos permanecía con vida y sin recurrencia de la enfermedad a los dos años.

Una vacuna experimental diseñada a partir de las características genéticas de cada tumor podría representar un avance importante en el tratamiento del melanoma, uno de los tipos más agresivos de cáncer de piel.

Un nuevo ensayo clínico encontró que incorporar esta tecnología a la inmunoterapia después de una cirugía redujo un 42% el riesgo combinado de recurrencia del cáncer o muerte en pacientes con melanoma en etapas avanzadas.

Los resultados fueron presentados durante una reunión de la Sociedad Europea de Oncología Médica (ESMO), celebrada en Madrid, y aportan nuevas evidencias sobre el potencial de las vacunas personalizadas para combatir tumores.

Cómo funciona la vacuna

El tratamiento experimental, denominado intismeran, utiliza tecnología de ARN mensajero (ARNm) para enseñar al sistema inmunológico a reconocer determinadas características de las células cancerosas.

A diferencia de las vacunas tradicionales destinadas a prevenir enfermedades infecciosas, esta tecnología busca combatir un cáncer que ya fue diagnosticado.

Para desarrollarla, los investigadores analizan genéticamente el tumor que fue extirpado mediante cirugía e identifican alteraciones específicas de sus células.

Con esa información, elaboran una vacuna personalizada que contiene instrucciones para que el sistema inmunológico reconozca señales características del cáncer.

Cada dosis puede incorporar hasta 34 señales genéticas diferentes, seleccionadas a partir de las particularidades del tumor de cada paciente.

El objetivo es ayudar al organismo a identificar y destruir células cancerosas que podrían permanecer después de la cirugía y provocar una recaída.

“Este es el primer estudio de fase 3 que demuestra que un tratamiento construido a partir de la huella digital única del propio tumor de un paciente puede reducir el riesgo de recurrencia o muerte por cáncer”, explicó Georgina Long, directora médica del Instituto de Melanoma de Australia e investigadora principal del ensayo.

Un estudio con más de 1.100 pacientes

Para evaluar la eficacia del tratamiento, los investigadores reclutaron a 1.137 adultos que habían sido operados para extirpar melanomas en etapas avanzadas.

Todos recibieron pembrolizumab, un medicamento de inmunoterapia que ayuda al sistema inmunológico a reconocer y atacar las células cancerosas.

Este tratamiento se utiliza para disminuir el riesgo de que el melanoma vuelva a aparecer después de la cirugía. Sin embargo, algunos pacientes experimentan recurrencias a pesar de recibirlo.

Los participantes fueron distribuidos en dos grupos.

Un total de 757 pacientes recibió la vacuna personalizada intismeran como complemento de la inmunoterapia, mientras que los otros 380 recibieron un placebo junto con pembrolizumab.

De esta manera, los investigadores pudieron comparar los resultados de ambos esquemas terapéuticos.

Más pacientes permanecieron libres de cáncer

Después de una mediana de seguimiento de aproximadamente dos años, los resultados mostraron diferencias importantes.

Más del 82% de los pacientes que recibieron la vacuna personalizada junto con pembrolizumab continuaba con vida y sin recurrencia del melanoma.

En cambio, entre quienes recibieron únicamente la inmunoterapia acompañada de placebo, esa proporción fue cercana al 70%.

En términos relativos, la combinación con intismeran se asoció con una reducción del 42% en el riesgo de que el cáncer reapareciera o el paciente falleciera durante el período analizado.

Los investigadores destacaron que este resultado es relevante porque las recurrencias del melanoma pueden comprometer el pronóstico y requerir nuevos tratamientos.

Sin embargo, aclararon que la reducción observada corresponde a un indicador combinado de recaída o muerte y no demuestra todavía una disminución equivalente de la mortalidad.

Qué efectos secundarios se registraron

La investigación también evaluó la seguridad del tratamiento.

Los efectos adversos se registraron en aproximadamente el 24% de los pacientes que recibieron la combinación de vacuna e inmunoterapia, frente al 20% de quienes utilizaron solamente pembrolizumab con placebo.

Entre las reacciones más frecuentes aparecieron fiebre, dolor en el lugar de la inyección y cansancio.

Los especialistas consideraron que la combinación mostró un perfil de tolerabilidad favorable en el contexto del ensayo.

James Larkin, copresidente científico de la reunión de ESMO y especialista que no participó en la investigación, destacó que la reducción del riesgo de recaída representa un resultado clínicamente significativo.

También señaló que la incorporación de intismeran al tratamiento con pembrolizumab mostró una tolerabilidad alentadora.

Qué falta investigar

Aunque los resultados son prometedores, los científicos advirtieron que todavía se necesita un seguimiento más prolongado para determinar si la vacuna mejora la supervivencia general de los pacientes.

También será necesario establecer cuánto tiempo se mantiene el beneficio y cuáles son los grupos que pueden responder mejor al tratamiento.

“Para un paciente, más tiempo libre de melanoma es un beneficio significativo por sí mismo”, señaló Long.

Sin embargo, la investigadora aclaró que todavía debe comprobarse si las mejoras observadas se traducen en una mayor supervivencia a largo plazo.

Los resultados fueron presentados en un congreso médico y deben considerarse preliminares hasta su publicación en una revista científica con revisión por pares.

Además, intismeran continúa siendo una terapia experimental y no forma parte de los tratamientos habituales disponibles para todos los pacientes.

Una tecnología que podría aplicarse a otros tumores

El interés por las vacunas personalizadas contra el cáncer no se limita al melanoma.

Los investigadores también están evaluando si esta estrategia basada en ARN mensajero puede resultar útil para pacientes con cáncer de pulmón, vejiga y riñón.

La posibilidad de diseñar tratamientos a partir de las alteraciones genéticas de cada tumor representa una de las líneas de investigación más relevantes de la oncología actual.

En lugar de utilizar una misma formulación para todos los pacientes, esta tecnología busca adaptar la respuesta inmunológica a las características específicas de cada enfermedad.

Por ahora, los resultados del ensayo aportan evidencia sobre el potencial de combinar vacunas personalizadas e inmunoterapia para reducir las recurrencias del melanoma después de la cirugía.

Su incorporación a la práctica clínica dependerá de nuevas evaluaciones sobre eficacia, seguridad y beneficios a largo plazo.

Redacción Latam

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