Las parejas son más felices cuando perciben a su compañero como ahorrador
Una investigación de la Universidad de Georgia revela que la percepción sobre los hábitos económicos pesa más que el gasto real a la hora de evaluar la felicidad conyugal y el bienestar financiero.
La manera en que las parejas interpretan el comportamiento financiero del otro puede influir decisivamente en su nivel de satisfacción emocional y económica. Así lo indica un estudio reciente de la Universidad de Georgia, que concluye que los vínculos son más felices cuando uno de los miembros percibe a su pareja como ahorradora, más allá de cuánto dinero efectivamente se guarde.
La investigación, publicada en el Journal of Financial Counseling and Planning, encuestó a más de 100 parejas del estado de Georgia. A cada integrante se le consultó de forma individual sobre sus hábitos de gasto, ingresos y el grado de satisfacción con su matrimonio y sus finanzas. El hallazgo central fue claro: la percepción importa más que la realidad.
“Sentirse alineados con objetivos de ahorro genera la sensación de que el dinero alcanza y que se está construyendo un futuro en conjunto”, explicó Jamie Lynn Byram, autora principal del estudio. Incluso en casos donde el gasto superaba al ahorro, las parejas manifestaban mayor bienestar si creían que su compañero estaba enfocado en cuidar las finanzas.
El análisis también detectó diferencias según el género. Cuando las esposas se definían como “gastadoras”, solía asociarse a una mayor confianza financiera, lo que impactaba positivamente en sus maridos. Sin embargo, ellas se mostraban más satisfechas cuando percibían a sus parejas como ahorradores, ya que lo interpretaban como una señal de compromiso con el futuro común.
Para los investigadores, la clave está en el diálogo. “La satisfacción financiera es profundamente relacional”, señaló el coautor John Grable. En ese sentido, hablar abierta y honestamente sobre el dinero aparece como un factor central para fortalecer tanto las finanzas como la relación de pareja.
