“En América Latina y el Caribe, sólo una de cada tres unidades sanguíneas proviene de donantes voluntarios altruistas. El resto se obtiene casi totalmente por medio de donaciones de reposición a través de familiares o amigos de los pacientes”, señaló la subdirectora de la Organización Panamericana de la Salud, Socorro Gross.

La declaración fue realizada en el marco de las celebraciones por el Día Mundial del Donante de Sangre que tuvo lugar el pasado 14 de junio.
 
Según detalló Gross, en 2010 se reunieron casi 9,2 millones de unidades de sangre en América Latina y el Caribe, de las cuales 3,5 millones fueron voluntarias. “Estas donaciones representan el 36 % del total”, indicó la médica costarricense en su visita  a  Argentina para participar de los festejos mundiales.

Por otra parte, la subdirectora reflexionó sobre las donaciones voluntarias y abogó para que más personas se conviertan en donantes regulares. “Cualquier persona, sin importar su condición social, económica o género, va a necesitar sangre en algún momento de su vida. Tenemos derecho a recibir sangre segura y también la obligación moral de donar”, dijo.

Argentina, cada vez más solidaria. Los datos de la Organización Panamericana de la Salud indican que los agentes patógenos transmitidos por la sangre, como el VIH y el virus de la hepatitis, son mucho más comunes en la sangre de los donantes remunerados y de reposición que en la sangre de los donantes altruistas.

La investigación indica que eso sucede porque los donantes pagos y los familiares tienen menor probabilidad de admitir que tuvieron un comportamiento peligroso, en comparación con las personas cuya única motivación es “dar el don de la vida”.

La epidemióloga enumeró que Canadá, Cuba, las Islas Caimán, las Antillas Holandesas, Suriname, Aruba, los Estados Unidos y Nicaragua alcanzaron el 100% de donaciones voluntarias de sangre y celebró los avances países como la Argentina que quintuplicó la cantidad de donantes voluntarios al pasar del 6% en 2007, al 28% en 2010.

Gross calificó a los argentinos como muy solidarios. “Si Argentina tiene 40 millones de habitantes, la meta propuesta por el Ministerio de Salud de la Nación de llegar al millón de donantes voluntarios es posible”, señaló.

Los países de América latina y el Caribe trabajan con el apoyo de la OPS, la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y la Media Luna Roja, la Sociedad Internacional de Transfusión de Sangre y la Federación Internacional de las Organizaciones de Donantes de Sangre para aumentar la seguridad y la suficiencia de los suministros de sangre mediante el tamizaje y la mayor donación voluntaria altruista.