Así lo reveló un reciente estudio llevado a cabo con 113 pacientes argentinos tratados en el Hospital Cetrángolo, especializado en enfermedades respiratorias. De acuerdo con el relevamiento, son las mujeres con esta afección las que poseen mayor riesgo de sufrir depresión.

La enfermedad pulmonar obstructiva crónica o EPOC es una amenaza creciente para la salud pública: se estima que para el 2030 será la cuarta causa de muerte en el mundo. La EPOC es una afección pulmonar progresiva que provoca discapacidad y potencialmente puede ser mortal. Esta enfermedad, cuya principal causa es el tabaquismo, afecta a unos 210 millones de personas en el mundo.

La EPOC es una enfermedad inflamatoria, que tiene el mayor impacto a nivel pulmonar pero que normalmente genera una cierta cantidad de liberadores químicos que repercuten en otro tipo de sistemas, como dolores musculares. Los pacientes con EPOC tienen además más osteoporosis, anemia, más enfermedad cardiovascular, y ahora un estudio realizado por Orlando López Jové, jefe del Laboratorio Pulmonar del Hospital “Dr. Antonio A. Cetrángolo” de la localidad bonaerense de Florida, junto a integrantes de la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria (AAMR), buscó evaluar la frecuencia de la depresión en los pacientes con EPOC y la relación con el género, los hábitos, la gravedad de la enfermedad, falta de aire y calidad de vida.

La depresión afecta a un 10%

Para esto, los investigadores analizaron a 113 pacientes con EPOC que fueron tratados en el Hospital Cetrángolo, entre enero de 2009 a marzo de 2011. Utilizaron diagnósticos previos de depresión, evaluaron la calidad de vida de cada paciente y observaron los factores de estilo de vida específicos y hábitos como el tabaquismo.

Aproximadamente el 10% de la población general sufre de depresión, y los estudios han demostrado que esa tasa es significativamente mayor en los pacientes con EPOC, aunque no todos los pacientes la sufran. El estudio reveló que las mujeres con EPOC son las que poseen el mayor riesgo de depresión. Los pacientes tienen que lidiar no sólo con las consecuencias físicas de la enfermedad, sino también deben hacer frente a las consecuencias psicológicas de la EPOC.

La depresión es un trastorno que se puede poseer sin diagnosticar, debido a que los síntomas no son muy específicos. “Un futuro estudio planificado ayudará a evaluar cómo el tratamiento de la depresión afecta a estos pacientes y su calidad de vida”, aseguró López Jové.

Según el especialista, los pacientes con depresión a menudo sufren de baja autoestima o auto-eficacia, y el diagnóstico precoz y tratamiento es muy importante para mejorar la calidad de vida de un paciente, maximizando la utilización de asistencia y la mejora de los resultados del tratamiento.

Una amenaza a la calidad de vida

“La EPOC afecta de forma significativa la calidad de vida de los pacientes, su avance es progresivo y puede conducir a la pérdida de la función pulmonar y reducción de la calidad de vida”, explicó López Jové.

Los principales factores de riesgo de la EPOC son: el tabaquismo, la contaminación del aire –tanto en espacios cerrados como en el exterior– y la inhalación de partículas de polvo y sustancias químicas en lugares de trabajo.

Recientemente, desde la AAMR se presentó el Cuestionario para la Detección de EPOC (CODE), una innovadora herramienta que permite sospechar la presencia de EPOC en atención primaria. Si bien se trata de una afección que puede ser controlada, existe un elevado subdiagnóstico, lo que demora el tratamiento y empeora su pronóstico.

El CODE incluye seis preguntas sencillas, en las que se indaga acerca del sexo (si es varón incrementa el riesgo), la edad (si es mayor o igual a 50 años), el grado de tabaquismo (cantidad y tiempo promedio de cigarrillos diarios fumados) la falta de aire (al subir pendientes leves o caminar apurado), si ha tenido tos (la mayoría de los días por más de 2 años) y si ha tenido flemas (la mayoría de los días, por más de 2 años).

En el caso de la cantidad de cigarrillos, se calculan los “paquetes-año”. Tienen mayor riesgo quienes han fumado más de 30 paquetes-año (coeficiente calculado multiplicando cigarrillos diarios fumados por años de fumador dividido por 20). En caso de que al menos cuatro respuestas sean afirmativas, se recomienda la realización de una espirometría, que es una prueba respiratoria sencilla para medir la capacidad pulmonar de espiración y el nivel de obstrucción bronquial, lo que sumado a la revisación clínica permitirá confirmar o no el diagnóstico de EPOC.

De acuerdo a Gabriel García, jefe del Servicio de Neumonología del Hospital Rossi de La Plata y ex coordinador de la sección de Enfermedades Obstructivas de la AAMR, la EPOC “es una enfermedad muy prevalente, de las más prevalentes de las no infecto-contagiosas, y la gran mayoría de la gente no sabe que la tiene. Se calcula que apenas uno de cada cinco pacientes está diagnosticado. Y de los que saben que la padecen, más de la mitad no tienen ni médico ni tratamiento”.

En la misma línea, García afirmó que se debe tener en cuenta que los cambios en la calidad de vida de las personas con EPOC suelen ser tan lentos que el individuo se acostumbra a vivir con ellos; sin embargo, las internaciones por EPOC tienen un peor pronóstico que las internaciones por infarto. “El impacto en atención primaria de salud de un paciente con EPOC es altísimo”, concluyó.

Fuente: Castropol