El posparto puede dejar secuelas físicas que también afectan la salud mental

El posparto puede dejar secuelas físicas que también afectan la salud mental

Un estudio encontró que las mujeres con síntomas persistentes después del parto, como dolor, sangrado, picazón o problemas del suelo pélvico, presentan mayor riesgo de depresión y baja autoestima.

Los problemas físicos que pueden aparecer después del parto no solo afectan el bienestar corporal de las mujeres. También pueden tener un impacto significativo en su salud mental y autoestima, según un nuevo estudio publicado en el Journal of Clinical Medicine.

La investigación analizó a 120 mujeres mayores de 18 años, tres meses después de haber dado a luz. Las participantes completaron cuestionarios para evaluar sus síntomas posparto, su autoestima y posibles signos de depresión.

Los investigadores encontraron que alrededor del 46% de las mujeres presentaba dolor persistente, mientras que el 43% reportaba sangrado y el 42% picazón. A medida que los síntomas eran más intensos, también aumentaba la probabilidad de presentar depresión y una menor valoración de sí mismas.

El impacto de los problemas del suelo pélvico

Los síntomas relacionados con el suelo pélvico y la zona anorrectal pueden generar incomodidad, sensación de pérdida de control sobre el propio cuerpo y dificultades para retomar las actividades habituales.

«Síntomas crónicos como el dolor, la incontinencia fecal o gaseosa, o la dificultad para evacuar pueden causar incomodidad, sensación de perder el control sobre el propio cuerpo y una menor autoestima», explicó Justyna Mazurek, investigadora de la Universidad Médica de Wroclaw, en Polonia.

Además, estas molestias pueden favorecer el aislamiento social y reducir la participación en actividades familiares o laborales.

El estudio también encontró que las mujeres que tuvieron un parto vaginal presentaban síntomas depresivos más graves cuando habían sufrido desgarros perineales durante el nacimiento.

Los investigadores señalaron que estos trastornos continúan siendo un tema tabú y que muchas mujeres sienten vergüenza o temor de que sus problemas sean minimizados.

La importancia de una atención integral

Los especialistas remarcaron que algunas molestias pueden persistir incluso después de que el perineo haya cicatrizado. Por eso, recomiendan un diagnóstico temprano y un abordaje interdisciplinario.

Natalia Kuciel, fisioterapeuta uroginecológica y autora principal del trabajo, advirtió especialmente sobre el sangrado rectal, que debe ser evaluado por un profesional. Aunque puede estar asociado con hemorroides o fisuras anales, también es necesario descartar otras causas.

Para los investigadores, los resultados muestran que la atención posparto debería contemplar tanto los síntomas físicos como sus consecuencias psicológicas. El acompañamiento emocional puede ser una parte importante de la recuperación, especialmente cuando las molestias afectan la autoestima, la vida cotidiana o las relaciones sociales.

«La atención posparto debería ser interdisciplinar porque los problemas del suelo pélvico rara vez afectan solo a un órgano o a una especialidad médica», sostuvo Mazurek.

Los especialistas también destacaron que, después de convertirse en madres, las mujeres necesitan continuar teniendo espacio para atender su propia salud, recuperar el vínculo con su cuerpo y expresar las dificultades que atraviesan.

Redacción Latam

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