Un medicamento para el insomnio genera preocupación por episodios de parálisis del sueño y pesadillas

Un medicamento para el insomnio genera preocupación por episodios de parálisis del sueño y pesadillas

Investigadores analizaron 260 experiencias de pacientes que utilizaron lemborexant. Aunque algunos destacaron mejoras en el descanso, otros describieron efectos secundarios que los llevaron a abandonar el tratamiento.

Un medicamento relativamente nuevo para tratar el insomnio está generando preocupación por los efectos secundarios que experimentan algunos pacientes. Entre las manifestaciones más frecuentes aparecen pesadillas intensas, sueños extremadamente vívidos y episodios de parálisis del sueño, una situación en la que la persona está consciente, pero no puede moverse ni hablar.

Se trata del lemborexant, comercializado en Estados Unidos bajo el nombre Dayvigo, un fármaco aprobado en ese país en 2019 que demostró ser eficaz para ayudar a conciliar el sueño y prolongar el descanso.

Sin embargo, una investigación de la Universidad Rutgers, en Estados Unidos, encontró que aproximadamente uno de cada cuatro usuarios que compartieron sus experiencias en internet había abandonado el medicamento o tenía intención de hacerlo debido a efectos secundarios que consideraban perturbadores.

El estudio será publicado en la edición de enero de 2027 de la revista científica Sleep Medicine.

Qué encontraron los investigadores

Para realizar el trabajo, los científicos analizaron 260 reseñas sobre lemborexant publicadas entre 2020 y 2023 en el sitio especializado Drugs.com.

Los resultados mostraron experiencias muy diferentes entre los usuarios.

Alrededor del 30% afirmó que su calidad del sueño había mejorado considerablemente después de comenzar el tratamiento. En cambio, la mitad señaló que había obtenido pocos beneficios o ninguno.

Además, el 68% de quienes publicaron una reseña mencionó al menos un efecto secundario.

Entre las manifestaciones más frecuentes se encontraron los sueños intensos o las pesadillas, reportados por el 32% de los usuarios, equivalente a 84 personas.

Por otra parte, el 22%, unas 56 personas, describió episodios de parálisis del sueño.

En total, aproximadamente 70 participantes afirmaron haber suspendido el tratamiento o tener intención de hacerlo.

Qué es la parálisis del sueño

La parálisis del sueño es un fenómeno que puede producirse al quedarse dormido o durante el despertar.

La persona recupera la conciencia, pero experimenta una incapacidad temporal para mover el cuerpo o hablar. Aunque estos episodios suelen durar poco tiempo, pueden generar una sensación intensa de miedo.

Algunos pacientes describieron experiencias especialmente angustiantes.

Una de las personas que calificó al medicamento con la puntuación más baja relató que se encontraba consciente, pero no podía moverse ni pedir ayuda.

Otra explicó que había decidido abandonar el tratamiento porque las pesadillas eran demasiado intensas y continuaban afectándola después de despertar.

Los investigadores destacaron que, en determinados casos, los efectos secundarios resultaron tan perturbadores que los pacientes prefirieron dejar de tomar el medicamento, incluso cuando este les permitía dormir mejor.

Cómo funciona el lemborexant

A diferencia de otros medicamentos utilizados para tratar el insomnio, el lemborexant no actúa principalmente mediante una sedación generalizada del sistema nervioso.

Pertenece a una clase de fármacos conocidos como antagonistas de los receptores de orexina.

La orexina es una sustancia cerebral que participa en el mantenimiento del estado de vigilia. Al bloquear su acción, el medicamento facilita que la persona se duerma y permanezca dormida durante más tiempo.

Sin embargo, este mecanismo también podría explicar algunas de las experiencias relatadas por los usuarios.

Los investigadores señalaron que la inhibición de la orexina puede modificar la fase del sueño conocida como REM, durante la cual suelen producirse los sueños más intensos.

En esa etapa, el cerebro reduce temporalmente la actividad de la mayoría de los músculos para evitar que el cuerpo reproduzca los movimientos de los sueños.

Si esta inmovilidad persiste durante los primeros momentos del despertar, la persona puede experimentar un episodio de parálisis del sueño.

Por qué algunos pacientes abandonan el tratamiento

Abanoub Armanious, investigador especializado en farmacoepidemiología y neuropsiquiatría de la Universidad Rutgers, explicó que uno de los aspectos más llamativos fue la intensidad con la que algunos pacientes experimentaban los efectos secundarios.

Según el especialista, las personas que abandonaban el medicamento no siempre lo hacían porque fuera ineficaz, sino porque determinadas experiencias durante el descanso les resultaban difíciles de tolerar.

De hecho, entre quienes manifestaron su intención de suspenderlo, aproximadamente el 40% mencionó episodios de parálisis del sueño.

No obstante, las reacciones no fueron iguales para todos los usuarios.

Algunas personas valoraron positivamente los sueños intensos e incluso consideraron que formaban parte de una experiencia agradable.

Morgan James, investigador sénior del estudio y profesor del Rutgers Brain Health Institute, destacó que el medicamento había funcionado muy bien en determinados pacientes.

Para los autores, estas diferencias muestran la importancia de evaluar individualmente los beneficios y los efectos adversos de cada tratamiento.

Qué dicen los ensayos clínicos

Los investigadores aclararon que los porcentajes obtenidos a partir de las reseñas no representan la frecuencia real de estos efectos secundarios entre todas las personas que utilizan lemborexant.

Quienes publican opiniones en internet suelen haber tenido experiencias particularmente positivas o negativas, por lo que la muestra puede estar sesgada.

De hecho, las calificaciones más frecuentes del medicamento en el sitio analizado fueron las más extremas: 1 y 10 puntos.

Los resultados de los ensayos clínicos realizados antes de su aprobación mostraron cifras considerablemente menores.

En los dos principales estudios, menos del 2% de los participantes que recibieron lemborexant experimentó parálisis del sueño.

Por otra parte, entre el 1% y el 3% reportó pesadillas o sueños anormales.

Estas diferencias reflejan las limitaciones de utilizar comentarios publicados en internet para calcular la frecuencia de efectos adversos.

Sin embargo, los investigadores consideran que estos testimonios pueden aportar información sobre cómo afectan esas experiencias a la vida cotidiana de los pacientes.

La importancia del seguimiento médico

Los especialistas señalaron que los resultados no implican que el lemborexant sea inadecuado para todas las personas con insomnio.

El medicamento puede ofrecer beneficios importantes, pero algunos pacientes podrían experimentar efectos secundarios que afecten su bienestar.

Por ese motivo, recomendaron que los profesionales expliquen previamente la posibilidad de presentar sueños intensos, pesadillas o episodios de parálisis del sueño.

También destacaron que quienes experimenten estas manifestaciones deben consultar con su médico antes de suspender el tratamiento o modificar la dosis.

Para James, la principal conclusión es que las experiencias individuales pueden variar considerablemente, incluso cuando se utiliza el mismo medicamento.

El desafío consiste en identificar qué alternativa ofrece el mejor equilibrio entre eficacia, seguridad y tolerabilidad para cada paciente, sin perder de vista que el objetivo del tratamiento es mejorar tanto la duración como la calidad del descanso.

Redacción Latam

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