Los deportes organizados mejoran las habilidades motoras en niños con autismo, según un estudio
Una revisión de ensayos clínicos encontró que disciplinas como las artes marciales y las actividades acuáticas favorecen el equilibrio, la coordinación y el control motor en niños con trastorno del espectro autista.
La práctica de deportes organizados puede contribuir al desarrollo de las habilidades motoras en niños con trastorno del espectro autista (TEA), según una revisión publicada en la revista Developmental Medicine & Child Neurology. Los investigadores analizaron 11 ensayos clínicos realizados con niños de entre 4 y 13 años y observaron mejoras significativas en distintas capacidades físicas.
El estudio señala que entre el 50% y el 88% de los niños con autismo presenta dificultades relacionadas con el equilibrio, la coordinación, la motricidad fina y el control de los movimientos. Estas limitaciones pueden afectar tanto las actividades cotidianas como la participación en juegos y la interacción con otras personas.
Los mayores beneficios se registraron en programas de artes marciales, especialmente tai chi, y en actividades acuáticas, que mostraron mejoras consistentes en el equilibrio, las habilidades motoras generales y el control de objetos. También se observaron resultados positivos con gimnasia, trampolín y tenis de mesa, aunque en áreas más específicas como la coordinación bilateral o la motricidad gruesa.
Los autores concluyen que el deporte organizado puede aportar beneficios que van más allá de la recreación y convertirse en una herramienta para favorecer el desarrollo motor de los niños con autismo. No obstante, destacan que serán necesarios estudios de mayor escala para confirmar estos resultados y definir recomendaciones basadas en evidencia científica.
