En Colombia, y frente al incremento de casos de niños quemados durante el mes de diciembre (un 19% más respecto al mismo periodo del año anterior), el  director del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), Diego Molano Aponte, decidió endurecer las sanciones contra los padres que permiten que sus hijos manipulen pólvora.

En lo que va de la temporada de fin de año, el ICBF ha interpuesto 24 denuncias penales contra padres de niños quemados. “Siempre se invita a la comunidad para que no la use, pero el problema sigue latente”, insiste Molano.

Cifras del Instituto Nacional de Salud (INS), dan cuenta de que en lo que va del mes de diciembre, se han registrado cerca de 300 casos de quemados y lesionados con pirotecnia, el 56% de los cuales corresponde a menores.

Según el Instituto, estos accidentes se han incrementado en un 19% por ciento respecto a la pasada Navidad.

“No hay conciencia de lo dramático que es que un niño se queme con pólvora: podría quedar ciego, sufrir graves quemaduras, perder una mano o hasta morir”, agrega Molano.

Además de las denuncias penales contra los padres, quienes dependiendo de la gravedad del caso podrían terminar en la cárcel, se han implementado más de 50 restituciones de derechos a los niños heridos. Es decir, se revisa qué derechos les están siendo vulnerados a causa del descuido de los padres. Si la situación lo amerita, las familias podrían, incluso, perder la custodia del menor.

Al INS le preocupa que aún se avecina una fecha en la que se incrementan este tipo de accidentes: la noche del 31 de diciembre. Por eso, la entidad invita a las autoridades a incrementar los controles.

Fuente: El Tiempo