Las dificultades económicas pueden frenar el desarrollo cerebral en los bebés

Las dificultades económicas pueden frenar el desarrollo cerebral en los bebés

Una investigación internacional advierte que crecer en hogares con problemas financieros se asocia a retrasos en la maduración cerebral durante el primer año de vida, con posibles efectos a largo plazo.

Las condiciones económicas del hogar no solo influyen en la calidad de vida de una familia, sino también en el desarrollo cerebral de los bebés. Así lo señala un nuevo estudio que encontró signos de retraso en la maduración del cerebro en niños que crecen en familias con dificultades para llegar a fin de mes.

La investigación, publicada el 5 de enero en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences, analizó a casi 300 bebés durante controles de salud realizados a los 4, 9 y 12 meses de edad. En cada visita, los científicos midieron la actividad cerebral mediante electroencefalogramas (EEG) de 10 minutos, mientras que los cuidadores respondían encuestas sobre los ingresos y la situación financiera del hogar.

Los resultados mostraron que los bebés cuyos cuidadores percibían que el dinero “nunca alcanzaba” presentaban señales claras de maduración cerebral más lenta. Estas diferencias se observaron especialmente en la actividad cerebral alfa y beta, indicadores clave del desarrollo neurológico temprano y del funcionamiento cognitivo posterior.

“La formación del cerebro en los primeros meses de vida no depende solo de la biología, sino también de las experiencias cotidianas que el bebé tiene con sus cuidadores y su entorno”, explicó la doctora Carol Wilkinson, neurocientífica del Hospital Infantil de Boston y una de las autoras principales del estudio.

Según los investigadores, las familias con problemas financieros suelen enfrentar múltiples factores de estrés interconectados, lo que puede reducir el tiempo, la energía y los recursos disponibles para estimular el aprendizaje temprano. Actividades como el juego, la interacción social o la exposición al lenguaje podrían verse limitadas en contextos de precariedad económica.

Para los autores, garantizar las necesidades básicas —como una nutrición adecuada, vivienda estable y apoyo emocional— es fundamental para favorecer un desarrollo cerebral saludable. Además, subrayan que las políticas públicas orientadas a mejorar la estabilidad financiera de las familias durante la primera infancia podrían tener efectos positivos duraderos en el desarrollo cognitivo de los niños.

Redacción Latam

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.