Dormir más los fines de semana podría proteger a los adolescentes de la depresión
Una investigación sugiere que recuperar el sueño perdido entre semana reduce de forma significativa el riesgo de síntomas depresivos en jóvenes de 16 a 24 años.
Aunque los especialistas recomiendan mantener horarios de sueño regulares, dormir hasta más tarde los fines de semana podría ser beneficioso para la salud mental de adolescentes y adultos jóvenes. Así lo indica un nuevo estudio que encontró una menor incidencia de depresión entre quienes aprovechan el sábado y el domingo para recuperar horas de descanso.
La investigación, publicada en la edición de febrero del Journal of Affective Disorders, analizó datos de casi 1.100 jóvenes de entre 16 y 24 años que participaron en la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición de Estados Unidos entre 2021 y 2023. Los participantes informaron sus horarios de sueño durante la semana y los fines de semana, así como la presencia de síntomas depresivos.
Los resultados mostraron que los jóvenes que dormían más los fines de semana tenían un 41% menos de riesgo de experimentar síntomas diarios de depresión, en comparación con quienes no recuperaban el sueño perdido. Dormir entre ocho y diez horas de forma regular durante la semana siguió siendo la opción más beneficiosa, pero los investigadores reconocen que esto no siempre es posible.
“Es normal que los adolescentes sean noctámbulos. Si no duermen lo suficiente entre semana, permitirles recuperar el sueño los fines de semana probablemente tenga un efecto protector”, explicó Melynda Casement, directora del Laboratorio del Sueño de la Universidad de Oregón y autora principal del estudio.
Según los expertos, durante la adolescencia el reloj biológico se retrasa de manera natural, lo que dificulta conciliar el sueño temprano. Este cambio entra en conflicto con los horarios escolares y laborales, que suelen exigir despertarse muy temprano, generando una acumulación de falta de sueño durante la semana.
Para los investigadores, el descanso compensatorio del fin de semana puede ser una estrategia práctica frente a estas limitaciones. Además, sostienen que retrasar el horario de inicio de las clases podría contribuir de manera significativa a reducir la depresión, una de las principales causas de discapacidad entre los jóvenes, entendida como el deterioro del funcionamiento cotidiano.
“Esta etapa de la vida es clave para comprender los factores de riesgo de la depresión y pensar en intervenciones que realmente se adapten a la realidad de los adolescentes”, concluyó Casement.
