Desde hoy, más de 170 países celebran la Semana Mundial de la Lactancia Materna. La conmemoración pretende fomentar la alimentación materna, o natural, con el objetivo de mejorar la salud de los bebés de todo el mundo.

Según la Alianza Mundial pro Lactancia Materna, coordinadora de los eventos, la lactancia materna es el mejor modo de proporcionar al recién nacido los nutrientes que necesita.

En su declaración del 15 de enero de 2011, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomendó la lactancia materna como modo exclusivo de alimentación hasta los seis meses, con el fin de ofrecer a sus hijos un crecimiento, desarrollo y salud óptimos. Posteriormente, hasta los 2 años o más, los lactantes deben seguir con la alimentación materna, complementada con otros alimentos nutritivos.

Dos ensayos clínicos, y otros 18 estudios realizados en diversos países respaldan las recomendaciones actuales de la OMS. La última revisión sistemática sobre esta cuestión (Optimal duration of exclusive breastfeeding, publicada en 2009) indica que la lactancia materna exclusiva durante los primeros 6 meses de vida tiene varias ventajas en comparación con la lactancia materna exclusiva durante solo 3 a 4 meses, seguida de la combinación con otros alimentos.

Entre esas ventajas, para el niño, se encuentran una reducción del riesgo de infecciones gastrointestinales. Para la madre, una pérdida de peso más rápida tras el parto y un retraso del retorno de las menstruaciones. No se han documentado efectos adversos, aunque en algunos países en desarrollo se ha observado una reducción de la concentración de hierro.

La OMS sigue atentamente los resultados de nuevas investigaciones y dispone de un procedimiento para reexaminar periódicamente sus recomendaciones. Las directrices se actualizan mediante revisiones sistemáticas acompañadas de una evaluación de la calidad de los datos, proceso que trata de garantizar que las recomendaciones hechas estén basadas en los mejores datos disponibles y no estén sujetas a conflictos de intereses.

Por lactancia materna exclusiva se entiende no proporcionar al lactante ningún alimento ni bebida (ni siquiera agua) que no sea la leche materna. Se puede, no obstante, darle gotas o jarabes (vitaminas, minerales y medicamentos).

Alimentos complementarios. La OMS recomienda que a los seis meses (180 días) se empiece a dar a los lactantes alimentos complementarios, además de leche materna.

Los alimentos deben ser adecuados, es decir, que proporcionen suficiente energía, proteínas y micronutrientes para cubrir las necesidades nutricionales del niño en crecimiento y deben prepararse y administrarse de forma higiénica para evitar al máximo el riesgo de contaminación.

Alimentar a un niño pequeño requiere una atención activa y estimulación para animarlo a comer.

La transición desde la lactancia materna exclusiva hasta el consumo de los alimentos de la familia es un periodo delicado. Es la época en la que muchos niños pequeños comienzan a padecer problemas de nutrición, lo que contribuye sobremanera a la elevada prevalencia de la malnutrición entre los niños menores de cinco años en todo el mundo.

Es fundamental, pues, que los niños pequeños reciban alimentos complementarios apropiados, suficientes y seguros para que el paso de la lactancia a la alimentación familiar se produzca sin problemas.

Cantidades de alimentos y sus edades

Desde los seis meses: Papillas blandas, verduras, carne y frutas bien trituradas dos veces al día, de dos a tres cucharadas.

A los siete y ocho meses: Alimentos triturados tres veces al día, con un aumento gradual hasta llegar a los 2/3 de taza de 250 ml en cada comida.

De los nueve a los 11 meses: Alimentos triturados o cortados en trozos pequeños, y alimentos que el bebé pueda agarrar, distribuidos en tres comidas más un refrigerio entre comidas. Se puede darles hasta ¾ de una taza de 250 ml.

De los 12 a los 14 meses: Alimentos de la familia, cortados o triturados en caso necesario, distribuidos en tres comidas más dos refrigerios entre comidas. Puede dárseles hasta una taza de 250 ml llena.

En todos los casos debe brindarse, además, tomas de leche materna frecuentes.

Fuente: OMS