Especialistas afirman que el cuidado quiropráctico contribuye al correcto desarrollo de bebés y niños, incluso desde el momento de la concepción y durante todo el embarazo.

Más del 90% de las afecciones de salud cotidianas deben su origen a una subluxación vertebral. Justamente, la primera subluxación vertebral suele ocurrir en el momento del parto, ya sea que el nacimiento se produzca por parto normal o por cesárea. Esto se produce por la presión que se ejerce sobre la columna cervical del bebé (aproximadamente 30 kg), tan frágil y delicada. Esta fuerza aplicada a las cabezas y los cuellos de los recién nacidos provoca que el Atlas (primera vértebra cervical), el Axis (la segunda vértebra cervical) o ambas queden fuera de lugar y afecten el normal crecimiento y desarrollo del niño.

Erróneamente se cree que hay que esperar al dolor de espalda para acudir a un especialista en quiropraxia. Los niños son los que sufren más subluxaciones debido a las múltiples caídas, malas posturas, mochilas pesadas, el parto, el aprender a caminar o andar en bicicleta. De hecho, las estadísticas indican que desde el nacimiento y hasta los 5 años, el ser humano experimenta 2500 caídas en promedio, lo cual confirma que es prácticamente imposible que un niño a esa edad no padezca una subluxación vertebral y necesite una corrección de su columna.

La subluxación vertebral afecta a todo el organismo del niño sin que a priori se noten los efectos. El cuidado quiropráctico de la salud aporta bienestar de forma natural y tiene una función preventiva de suma importancia para la calidad de vida de los niños y su rendimiento escolar.

Si existe una subluxación vertebral el organismo se ve limitado en su capacidad de mantener su propia salud (ya que la capacidad de auto-organización y auto-reparación no están funcionales en toda su magnitud). Además, el crecimiento y la formación de su columna vertebral serán determinados en su adultez por esa primera subluxación.

Las subluxaciones pueden estar “dormidas” por años y luego se manifiestan en forma repentina. Así sucede también con los bebés y niños que pueden tener subluxaciones no detectadas y causar afecciones indeseables en su infancia y posterior desarrollo. El cuidado quiropráctico juega un rol clave, tanto preventivo como correctivo y explica por qué es esencial para la salud tener la columna correctamente alineada.
 
También en el embarazo
 
“En todo el proceso del embarazo, desde la concepción hasta el parto y el posparto, se puede formar una mala base que dé como resultado problemas de salud y/o mentales. Ahora se sabe que el trauma que rodea la experiencia del parto queda marcado como una huella en el sistema nervioso en el desarrollo del feto y del recién nacido”, explica Diego Mellino (*), Fundador de La Clínica de la Columna y de la Fundación Quiropraxia para Todos. “Por eso sugerimos que se les revise la columna vertebral a los niños para detectar posibles subluxaciones” agrega el especialista.

Por su parte, el especialista Darío Rosas – quiropráctico del Staff de la Clínica de la Columna – Egresado y Miembro de la AQA, expresa: “el enfoque principal de la quiropraxia está en la prevención y el cuidado de una columna como un hábito cotidiano y natural por lo que todo ser humano debe chequear su columna con regularidad desde el nacimiento”. Y concluye con lo que se vive en este centro quiropráctico: “Día a día, vemos cómo aumenta el interés de la población por incluir nuevas prácticas y hábitos que contribuyan a un estado generalizado e integral de la salud, tanto física como emocional, para ellos y toda su familia”.

(*) Diego Mellino es doctor en quiropraxia,  graduado en la Universidad de Life, en Atlanta Georgia, EE.UU. Miembro de la AEQ (Asociación Española de Quiropráctica), de la IFCO (International Federation of Chiropractors and Organizations) y miembro de la AQA (Asociación Quiropráctica Argentina).

Fuente: www.laclinicadelacolumna.com