Dos enfermeros uruguayos, de 46 y 39 años, fueron procesados el domingo por el delito de homicidio especialmente agravado y enviados a prisión, tras confesar ante el juez de Montevideo Rolando Vomero haber aplicado a eutanasia a 16 personas.

El primero admitió haber matado a once pacientes de la Asociación Española, una prestigiosa mutual privada. El segundo, a cinco del Hospital Maciel, un nosocomio público.

En la causa, fue también procesada por encubrimiento una enfermera.

La noticia ha causado alarma entre los ciudadanos, especialmente, entre los familiares de pacientes internados. El responsable de Crimen Organizado e Interpol, Ángel Rosas, afirmó a los medios que no se registraron casos similares fuera de los hospitales mencionados. “Para dar tranquilidad a la población, no hay indicios de casos similares en otros hospitales”, dijo.

No todas las víctimas eran terminales. El presidente del Sindicato Médico del Uruguay, Martín Rebella, justificó a sus colegas quienes habrían certificado la muerte de las víctimas con el argumento de que “los protocolos de seguridad no están pensados para evitar asesinatos, sino para minimizar lo máximo posible los efectos adversos de una asistencia deficiente”.

Por su parte, el juez que instruye la causa había asegurado que todas las víctimas eran enfermos terminales, sin embargo, las declaraciones de Gladys Rodríguez, hija de una de las víctimas, hizo que la investigación tomara un giro inesperado. “A mi mamá la internaron por una convulsión, ya que ella era diabética. Ya tenía el alta y estaba pronta para venirse para casa y ahí empezó todo, comenzó a largar espuma por la boca, la trataron ahí y murió”, afirmó la mujer.

El Ministerio de Salud informó que entre las medidas para enfrentar la situación se llevarán a cabo investigaciones administrativas en los hospitales involucrados y la inspección de todas las unidades de cuidados intensivos del país. También se ofrecerá apoyo psicológico al personal sanitario “sometido a mayor presión”, y se creará una línea telefónica confidencial para recibir denuncias de muertes dudosas en los centros de salud.

Además, se reforzará la unidad de apoyo a las familias de las víctimas.

Sobre la eutanasia. Holanda fue el primer país en el mundo en legalizar la eutanasia hace 10 años. En dicho país, cada caso debe ser estudiado por una de las cinco comisiones encargadas de verificar que los criterios de la ley han sido respetados, caso contrario, puede castigarse con una pena de hasta 12 años de prisión. Desde la aprobación de la ley, en 2001, se han registrado un promedio de 2.500 eutanasias anuales.

Fuente: EFE