El 14% de los enfermos de cáncer de pulmón sigue fumando aún después de conocer su diagnóstico. Así lo demuestra una investigación publicada en la revista de la Sociedad Americana del Cáncer.

Según Elyse Park, psicóloga del Hospital General de Massachusetts (Estados Unidos), y participante en la investigación,  la conclusión permitiría a la comunidad médica identificar a los pacientes con cáncer en riesgo de fumar, para ofrecerles tratamientos que los ayuden a abandonar el tabaco.

Park cree que cuando un médico diagnostica cáncer se enfoca en el tratamiento de la enfermedad. Sin embargo, la especialista resalta la importancia de que el médico ayude al paciente a dejar el hábito del cigarrillo.  “El tabaco continúa afectando su salud y, además, puede interferir con el tratamiento del cáncer”, opina.

La investigación. La especialista trabajó con más de 5 mil enfermos de cáncer de pulmón o colon, para analizar si dejaron de fumar.

Cinco meses después del diagnóstico, el 14% de las personas con cáncer de pulmón y el 9% de los que sufrían cáncer de colon continuaban fumando.

La psicóloga explica que existen otros factores que influyen en que alguien siga fumando tras recibir el diagnóstico.

Los voluntarios con cáncer de pulmón que tenían un peso menor, menos apoyo emocional, no habían pasado por cirugía o recibido quimioterapia, habían tenido una enfermedad cardíaca y fumaban muchos cigarrillos por día, presentaron mayor tendencia y  riesgo de continuar fumando.

Por su parte, los participantes con cáncer de colon, hombres, de bajo nivel educativo, que no habían pasado por cirugía y fumaban mucho, fueron quienes más tendieron a continuar.

Fuente: Periodismo.com