200 millones de parejas de países en desarrollo desconocen la gran cantidad de estas opciones, lo que lleva a elegir el método inadecuado o, en la mayoría de los casos, a utilizarlo de manera incorrecta. La adherencia se consigue eligiendo el método más adecuado para cada persona.

Una gran proporción de los embarazos no deseados se atribuye a fallas del método anticonceptivo empleado. Los factores que determinan el uso indicado de los métodos de anticoncepción son, entre otros, la edad, los ingresos, el deseo de la o el usuaria/o de prevenir o demorar el embarazo, y la cultura y formación.

En este sentido, la píldora es el método con mayor problema de adherencia. De hecho, una investigación realizada en más de 27.000 mujeres de entre 18 y 49 años que evaluó las fallas en la adherencia de métodos anticonceptivos hormonales combinados, reveló que 71% de las mujeres que utilizaban la píldora diaria indicaron falta de cumplimiento, contra un 32% en las usuarias del parche transdérmico y 21.6% entre las usuarias del anillo anticonceptivo. La falta de cumplimiento se evaluó con variables como olvido o demora en la toma de la píldora o en la inserción o remoción del parche o el anillo anticonceptivo.

No existe un método anticonceptivo que sea “el mejor”, cada uno tiene sus ventajas y desventajas. Antes de elegir con cual prevenir un embarazo deben considerarse muchos factores: la salud general de quien los utilizará, la frecuencia de las relaciones sexuales, la cantidad de parejas sexuales, si se desea tener hijos en el futuro, la eficacia de cada método, los posibles efectos secundarios, el grado de comodidad cuando se lo utiliza. Y recordar que incluso los anticonceptivos más efectivos pueden fallar.

En la actualidad, existen varios métodos anticonceptivos, todos seguros y efectivos, que pueden elegirse según mejor se adapten a las necesidades y convicciones de quien los use.